1. Introducción

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introduccionLos desastres provocados por fenómenos naturales siguen siendo la amenaza más común para los países de América Latina y el Caribe. Independientemente de la frecuencia, intensidad y magnitud de las amenazas, en términos generales, se reconoce que la vulnerabilidad de los países está aumentando como consecuencia de las prácticas de desarrollo poco seguras.

La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres define a la reducción del riesgo como: “los esfuerzos sistemáticos dirigidos al análisis y a la gestión de los factores causales de los desastres, incluyendo la reducción del grado de exposición a las amenazas, la disminución de la vulnerabilidad de la población y la propiedad, la existencia de un ordenamiento territorial, la gestión sensata del medio ambiente y el mejoramiento de la preparación ante los eventos adversos”.

Así mismo, en su informe mundial: La reducción de riesgos de desastres, un desafío para el desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se refiere a esta como “la elaboración y ejecución sistemática de políticas, estrategias y prácticas que reduzcan al mínimo las vulnerabilidades, las amenazas y la propagación de las repercusiones de los desastres en toda la sociedad, en el contexto amplio del desarrollo sostenible”.

La complejidad de la reducción de riesgos reside, en parte, en el hecho de que esta debe ser parte del proceso de la toma de decisiones, principalmente en la formulación de políticas públicas y la planificación del desarrollo. Además, la gestión del riesgo implica la participación, coordinación, gerencia de la información e intervención de muchas especialidades y sectores, lo cual implica una responsabilidad compartida entre gobierno, sociedad civil e instituciones públicas y privadas de todos los sectores, en los niveles que van desde el local hasta el nacional.

Dado que el impacto de los desastres puede ser inmediato y/o perdurar por varios años, los países necesitan plantear estrategias orientadas a reducir la probabilidad de que ocurran daños y pérdidas debido a amenazas, ya sea reduciendo la amenaza o reduciendo la vulnerabilidad.

 


Ver análisis del riesgo de desastres en salud